La fotografía clínica es fundamental como medio de diagnóstico. Los estudios que se le practican a cada paciente,  nos permiten ver la composición de los tejidos blandos de la cara (labios, nariz, mentón, mejillas.) así como el tipo de crecimiento facial que el paciente está experimentando.

La fotografía clínica se divide en dos modalidades:

Intra oral, (fotos practicadas dentro de la boca) frontal, laterales, superiores e inferiores.

Extra oral, (fotos practicadas fuera de la boca) frente, perfil, sonrisa y tres cuartos.

Al igual que los modelos de yeso, las fotografías son una de las bases indispensables para hacer un buen diagnóstico y plan de tratamiento adecuado.

El estudio fotográfico permite ver los cambios que va teniendo el paciente durante el transcurso del procedimiento ortodóntico. Al final del mismo tanto el paciente como el doctor pueden ver los cambios y mejoras obtenidos.